Los genoveses llegaron a Buenos Aires llevando consigo el mar, el oficio y una identidad imposible de disolver. En La Boca construyeron un barrio propio, marcado por el color, el carácter y la herencia italiana que todavía define parte de la ciudad.
La Genovessi nace de ese legado. Sus flores blancas sobre azul marino profundo evocan el Mediterráneo al atardecer y la elegancia clásica de quienes cruzaron el océano sin perder su esencia.
Confeccionada con algodón, es una pieza pensada para quienes entienden que el estilo también puede contar de dónde venimos.
